Cuando se trata de darle impulso a las finanzas familiares o personales, el ahorro y la inversión son dos estrategias de gran valor.
Toma nota de estas prácticas para acelerar y darle más solidez a tus ahorros.
Ahorrar por ahorrar no es necesariamente malo, malo es derrochar el dinero. Pero en términos de efectividad no se compara con tener un objetivo.
Psicológicamente hay factores que hacen que haya una mayor disciplina financiera:
Esto nos lleva a un punto importante: debes tener varias metas; de corto, mediano y largo plazo. Todas ellas enfocadas a hacer un balance entre el disfrute y tu seguridad económica.
Ejemplo de esto último son el fondo de ahorro y el fondo de retiro. Están en los extremos de la cadena del tiempo, pero son vitales.
El primero equivale a tres o seis meses de tus gastos corrientes, y sirve para cubrirte en caso de desempleo, reparaciones imprevistas, problemas con el vehículo, situaciones médicas, daños por fenómenos naturales y otros gastos por el estilo.
El segundo es lo que te puede garantizar cubrir tus gastos corrientes al momento de dejar de trabajar.
Tómese en cuenta que un estudio de la Comisión Económica para América Latina identificó que el promedio de cobertura de pensiones (entre las que aportaba el propio ciudadano y las que aportan los Estados) es de un 74%.
Pero para el caso de República Dominicana, la cobertura era de 20% apenas, donde se tomaba en cuenta a quienes cotizaban. Es decir, que institucionalmente hay debilidades para cubrir al sector de los mayores de 65 años de edad. Con mucha más razón el ahorro para el retiro es algo que debes preparar desde temprano.
Por cierto, la vulnerabilidad económica no es solo de los latinoamericanos. Estadísticas apuntan a que uno de cada cuatro estadounidenses no posee fondos de emergencias. Una situación que hace que los expertos financieros prendan las alarmas.
Por más juicio que tengas gastando, requerirás de un presupuesto mensual.
En él establecerás lo que te ingresa al mes (salario y/o rentas) y cómo eso se convierte en cero. Sí, una vez separes para los siguientes gastos:
Te dejamos en esta misma línea dos herramientas muy útiles para ti: cómo hacer un presupuesto familiar y cómo establecer tus metas financieras.
Si tienes préstamos bancarios activos y estos consumen mucho de tu presupuesto, considera un préstamo de consolidación.
En líneas generales, te brinda los siguientes beneficios:
Recuerda, no obstante, que este lapso no sea tan dilatado, ya que corres el riesgo de que el pago del préstamo sea más caro.
Es posible ir poniéndote al día con este compromiso y ahorrar.
Si tus crédito está vencido y sigue con el mismo banco, tienes dos posibilidades:
En el primer caso, puedes contar, además, con asesoría financiera en función de tu realidad económica.
Por otra parte, como las agencias que cobran deudas en República Dominicana tienen experiencia en el sistema bancario dominicano, estas pueden ser una voz autorizada para negociar por ti.
Entre las ventajas que puede conseguirte están:
También puedes comenzar una negociación directamente con tu banco.
Ahora bien, cuando tu crédito tiene tiempo vencido y el banco lo vendió a otra empresa; puedes tocar a la puerta de ese nuevo acreedor para obtener un refinanciamiento. Este proceso tiene las siguientes ventajas:
Como ves, tienes maneras de salir de los endeudamientos, aun los castigados, y hasta pagar un poco menos por ellos, siempre que haya el firme compromiso de saldar según el nuevo acuerdo.
Las transferencias automáticas son una poderosa herramienta de ahorro.
Se trata de programar, según la fecha de recepción de tu salario, transferencias de la cuenta nómina a la de ahorro.
La idea es que la gente no tenga tiempo de dudar (”¿ahorro o no este mes?”), sencillamente la persona se “paga primero a sí misma”.
Esta idea es poderosa, se trata de que el primer desembolso que hagas al cobrar tu salario sea para pagar tu esfuerzo, esa cuota de ahorro que va para tu seguridad financiera.
No obstante, cuando no se tiene mucha disciplina financiera, cuando la persona afronta muchos vaivenes económicos o hay cierta indecisión de fondo, lo mejor es automatizar las transferencias para los ahorros.
Cuando las personas que tienen trastornos de gastos compulsivos o endeudamientos compulsivos van por ayuda psicológica, esta se apoya en cierta terapia conductual.
Parte de ella exige, después de cierta etapa del tratamiento, postergar las compras que se desean hacer, meditar sobre ellas durante un par de días.
¿Cuál es el propósito? Que la persona paulatinamente convierta la adquisición de un producto o servicio en una acción racional y no sentimental o impulsiva.
¿Qué debe meditar en el ínterin? Elementos como los siguientes:
Cuando se hacen estas preguntas, uno consigue que muchas de las compras que se desean hacer obedecen a impulsividad, más que a necesidades objetivas.
Postergando y meditando mejor nuestros consumos tendremos más ingresos para el ahorro.
Algunos de los servicios que son administrados por aplicaciones pueden ofrecer la posibilidad de ser compartidos con otros.
Hoy tenemos apps para disfrutar de música, series y películas, transporte, periódicos de prestigio, almacenamiento en nube, entre otros servicios.
Puedes pautar con amigos y familiares el pago compartido de algunas de ellas para bajar gastos en tus finanzas.
También te podrías organizar con colegas y compañeros para costear a medias apps y servicios en líneas para el trabajo o el emprendimiento.
Esta es una forma de no sacrificar confort ni tampoco abultar tus gastos hormigas, que a la vuelta de un año suman una cantidad importante. Haz uso de estas herramientas para fortalecer tus ahorros. Recuerda: puedes hacerlo incluso si tienes deudas, solo se trata de hacer jugadas inteligentes que te brinden, poco a poco, paz financiera y mental.