Esta historia es más o menos común. Te llaman para cobrarte y enseguida se activa una sensación desagradable en tu estómago. Una suerte de apretón entre frío y caliente. Y cuelgas. Pero lo haces porque desconoces, hasta ahora, el provecho que te puede brindar la empatía.
Fíjate: los servicios profesionales de cobranza han cambiado mucho en los últimos años. Evolucionan y aprenden de sus errores, tal y como hacen todas las empresas y sectores económicos.
Y uno de los aprendizajes más importantes es que la empatía, escuchar al que está en apuros, es de los mejores medios para hacer una cobranza en armonía.
La gran mayoría de los deudores, así lo han revelado los análisis del sector, desean pagar sus préstamos en mora o vencidos. Se les conoce con el término de “deudores fortuitos o temporales”.
Este grupo no solo quiere saldar su compromiso, ¡quiere recuperar su crecimiento financiero! Pero como no hemos recibido formación para el manejo económico, nos agobiamos, pensamos lo peor: “me van a demandar”, “me van a poner una penalidad nueva”.
No obstante, al pensar así te cierras la puerta tú mismo/a. Ahora los agentes de cobro, debidamente formados, están concentrados en algo crucial: plantearte soluciones desde tus posibilidades. No cuelgues, habla.
No hablamos de una genialidad, sino de la adopción en el mundo de las finanzas de algo que aplicamos en la vida personal.
¿Cuántas veces tenemos problemas y les damos vueltas sin conseguir la solución? Pero basta hablar con un amigo, y este, desde su óptica más limpia, termina planteándonos una novedosa alternativa. ¡¿Lo ves?!
Pues, lo mismo pasa con los agentes de cobro, están capacitados y entrenados para, por una parte, escucharte y, por otra, plantearte soluciones que se han estudiado en el pasado con posibilidades de éxito.
Son varias, veamos las principales:
¿Por qué cuelgas antes de saber las facilidades que te puede dar el banco?
A las entidades financieras no les conviene tener deudas abiertas. Estas pasan a las llamadas carteras morosas. Cuando un banco tiene muchas deudas por cobrar se convierte en un indicador peligroso.
Los bancos, en consecuencia, están dispuestos a negociar porque no quieren que su cartera en mora crezca, porque no quieren perder el dinero que prestaron (¡obvio!) y porque también quiere conservarte como cliente. De eso viven, ¿no?, de tener clientes. Así que a ellos les conviene que te vaya bien económicamente y seguir contigo.
Entonces el agente de cobro te puede proponer:
Las empresas de cobranza tienen años en el mercado, en tooooodo este tiempo han visto a personas recuperarse de sus deudas.
Esos son aprendizajes y el cobrador, que está educado en el área, te puede transmitir fórmulas que han servido para otros en el pasado. De modo que el agente te puede ayudar proponiéndote:
Pero el agente de cobro no puede explicarte ninguna de las soluciones anteriores si le cuelgas. Lo más sabio es que hables; transmite informaciones valiosas como:
Aunque creas que son datos inútiles; todo lo contrario, son piezas importantes para crearte una solución.
El agente de la empresa de cobranza está allí para ayudarte a saldar tu deuda y, lo más importante, para que vuelvas al crecimiento financiero.