Si sientes que no puedes controlar tus gastos compulsivos con la tarjeta de crédito:
entérate que no eres el único o la única. Cada vez son más las personas con este comportamiento. Lo bueno es que la ciencia está estudiando este fenómeno para ayudar a superarlo o controlarlo.
¿La ciencia? Sí, la ciencia está viendo en estos comportamientos indicios de adicciones, y estas pueden y, más aún, deben ser tratadas.
Veamos algunos datos que indican que estamos ante un tema un poco más serio de lo que solíamos pensar… pero con solución.
El pago con estos plásticos estimula el sistema de recompensas del cerebro y la necesidad de gastar más. Así lo reseña un estudio del Massachusetts Institute of Technology, en Estados Unidos.
Usando imágenes de resonancia magnética, los investigadores vieron cómo se activaba el cuerpo estriado del cerebro (donde está el sistema de recompensas) a las personas que elegían pagar a crédito. En cambio, no ocurrió lo mismo cuando pagaban en efectivo.
Las tarjetas se han ido relacionando con estímulos placenteros, específicamente con compras agradables.
Y es así porque se experimenta menos “dolor” o incomodidad que la que se siente cuando se gasta pagando de contado. Allí se constata inmediatamente que ahora se dispone de menos dinero.
La investigación resalta, además, que cuando se compra a crédito productos agradables se repara menos en el costo.
En consecuencia, los autores del estudio consideran que debe ser importante conocer más sobre cómo los mecanismos de recompensa neuronal influyen en nuestros hábitos de gasto.
Para la psicología se comienza a hablar de una adicción (y de un transtorno) cuando las personas manifiestan “preocupaciones intensas por comprar y poseer bienes de consumo que no son estrictamente necesarios (los pacientes compran más productos de los que pueden pagar, y estos productos no se usan ni se necesitan con frecuencia), lo que lleva a consecuencias adversas”.
Así lo reseña el estudio Latent Classes for the Treatment Outcomes in Women with
Gambling Disorder and Buying/Shopping Disorder, publicado en 2022 por especialistas de universidades españolas y alemanas.
Esta investigación se concentra en la población femenina, revisa investigaciones pasadas y advierte sobre elementos que pueden aumentar el riesgo de sufrir esta adicción:
Los científicos advirtieron, adicionalmente, que las compras compulsivas se acentúan para intentar encontrar alivio durante los episodios de estados de ánimo negativos.
Primero hay que identificar si se trata de una adicción. Si se trata de un mal hábito del que no puedes deshacerte con facilidad.
Así que lo primero que puedes hacer es poner en práctica los siguientes pasos:
Tienes muchas probabilidades de comenzar a controlar los gastos compulsivos con las tarjetas de crédito.
En caso de haber intentado todo esto, varias veces, y no obtener resultados; entonces, posiblemente estemos frente a una adicción. Pero no te alarmes más de la cuenta, es algo que puedes afrontar y superar con ayuda psicológica.
En el estudio realizado por especialistas españoles y alemanes se recomienda, por ejemplo, la terapia cognitiva conductual.
A través de este enfoque de tratamiento, las personas pueden:
Así que si tienes gastos compulsivos con las tarjetas de créditos y estos te resultan —tras varios intentos— irrefrenables, recurre a ayuda profesional. De ese modo podrás ir poniendo orden en tus finanzas, lo que incluye el pago de los endeudamientos que te ha generado el gasto compulsivo.